Jun 282016
 

Biblio241Se denominan “colegios invisibles” al círculo de personas que desarrollan su actividad investigadora bajo la influencia de un líder con un reconocido prestigio y una elevada productividad científica. En torno a ellos se establece una red de comunicación tanto formal como informal, donde los integrantes establecen un círculo social en el que no necesariamente se conocen de forma personal. La integración en grupos de colaboración parece ser un prerrequisito de éxito de la ciencia moderna, puesto que aporta una serie de beneficios como, por ejemplo, el poder abordar proyectos de mayor trascendencia y mayor capacidad para obtener financiación

El término alude a “Invisible College”, que en la Inglaterra del siglo XVII condujo a la fundación de la Royal Society. Sus miembros se dedicaban a potenciar y comunicar hechos y eventos científicos entre ellos. La “Royal Society of London for Improving Natural Knowledge” nació de reuniones privadas que cada semana realizaba un grupo de científicos  en Londres , desde 1645, bajo el nombre de “The Invisible College”, fundado por Elias Ashmole.

Jun 232016
 

Biblio226En el Occidente cristiano se mantuvieron durante siglos las antiguas tradiciones heredadas del mundo grecolatino respecto de las formas de creación, organización y funcionamiento de las colecciones bibliográficas. Pero ya en la Alta Edad Media europea, por influencia sobre todo de la vida monástica benedictina, largamente difundida, se introdujeron importantes innovaciones. Los monasterios dedicaban una atención preferente a la escritura de libros, producto con el que se mantenían en relación con el exterior y que también les servía para enriquecer sus propias bibliotecas, las cuales estaban concebidas principalmente para uso interno de las comunidades de los monjes.
Pero, aparte de las bibliotecas monásticas, en las que trabajaban afanosamente, grupos de copistas de libros, los modelos bibliotecarios fueron muy numerosos durante toda la Edad Media. La configuración de cada uno de los tipos de bibliotecas dependía de la entidad creadora y, en su caso, de los intereses de las instituciones o personas que regían la colección. El concepto de biblioteca pública, introducido en edad romana avanzada, se perdió por completo hasta los albores del humanismo, pero en cambio creció extraordinariamente el número de entidades que ya no podían prescindir de una biblioteca por mínima que fuese, principalmente las muchas instituciones de orden eclesiástico.

Jun 202016
 

Biblio222El “fundraising” o captación de recursos externos se está aplicando al ámbito bibliotecario desde hace años.  Este término inglés proviene de los términos “fund” (fondos/recursos) y “raising” (del verbo “to raise”, que significa captar, recaudar, conseguir). Consiste en la acción directa de captar fondos para una causa.
El fundraising ha tenido su más amplio desarrollo en el ámbito anglosajón y angloamericano, sobre todo en Estados Unidos, donde las organizaciones sin ánimo de lucro, de voluntariado y de asistencia social han encontrado en él las estrategias de captación de recursos para llevar a cabo sus proyectos sociales y humanitarios.
En el contexto de las bibliotecas,  el “fundraising” es la captación de recursos de un variado origen como consecuencia de la aplicación de una estrategia de marketing y comunicación, que contribuye a realizar la misión de la biblioteca gracias a las aportaciones externas.
Un componente esencial del “fundraising” es la investigación, que supone recoger información acerca de la estrategia más adecuada de recolección de fondos, las diferentes técnicas a aplicar, los posibles colaboradores, conocimiento de su política de responsabilidad social, la misión, los valores de la organización, quién se encarga de establecer las relaciones, quién toma las decisiones, y las ventajas o inconvenientes que nos puede reportar esta relación.
Pero el “fundraising” no consiste fundamentalmente en recoger fondos, su esencia se encuentra en el inicio de un discurso de relaciones, imagen, visibilidad y diversificación de contactos con nuevos públicos. El componente ético es muy importante.

Jun 172016
 

Biblio218La organización por centros de interés consiste en que la biblioteca agrupa una serie de recursos que giran en torno a un tema específico en común, organizándolos y presentándolos a los usuarios de una manera alternativa a la organización tradicional.

La intención de la biblioteca es conseguir que los usuarios puedan acceder a unos fondos específicos con tema común, de una manera sencilla y rápida, para lo cual se utilizan criterios de organización cercanos a la forma de pensar y preguntar del gran público. La organización por centros de interés no responde al sistema de clasificación habitual en las bibliotecas (Clasificación Decimal Universal o CDU), ya que el criterio que determina la colocación de las obras en un grupo o en otro, no es el análisis estricto del contenido sino el colocar juntas las obras que tienen en común un tema previamente elegido.

Los centros de interés son espacios vivos cuya razón de ser son las demandas y gustos de los usuarios. Este tipo de organización de los recursos de la biblioteca no es algo estático ni rígido y debe evolucionar  a medida que cambien los intereses de los usuarios.

Algunas  características de los centros de interés son:

•    Sus temáticas (la actualidad, los intereses específicos de una comunidad, la novedad).
•    La simplificación de la organización.
•    La ubicación cercana para facilitar la visualización de los fondos escogidos.
•    La coincidencia de todos los tipos de materiales (libros, revistas, audiovisuales,…).

Jun 132016
 

archivo La  palabra  Archivo  proviene  del  latín  Archivum,  y  este  del  griego  Archeión  que significa principio, origen.
Según el Consejo Internacional de Archivos (ICA/CIA), la palabra “archivo” tiene tres acepciones:

– Conjunto de documentos sean cuales sean su fecha, su forma y su soporte material, producidos o recibidos por toda persona física o moral, y por todo servicios u organismo público  o  privado,  en  el  ejercicio  de  su  actividad, y  son,  ya  conservados  por  sus creadores  o  por  sus  sucesores  para  sus  propias  necesidades,  ya  transmitidos  a  la institución de archivos competente en razón de su valor archivístico.

– Institución  responsable  de  la  acogida,  tratamiento,  inventariado,  conservación  y servicio de los documentos.

– Edificio o parte de edificio donde los documentos son conservados y servidos.

Estos conceptos  abarcan  de  una  u  otra  forma  dos  importantes aspectos para una correcta definición de Archivo:

•  la  cualidad  del  orden,  referida  a  la  organización y  la  ordenación  como  partes esenciales del archivo y
•  la doble  finalidad  atribuida  al  fondo  documental, en  cuanto  a  salvaguardar  los derechos de la institución que los crea en función de facilitar su gestión, actuando por un lado como memoria y por otro como fuente de elaboración histórica, en unos límites de difícil fijación por su movilidad.

Jun 082016
 

CIPHabréis observado que muchos libros incluyen una pequeña ficha catalográfica en la página de copyright o de derechos, (al verso de portada. Se trata de “catalogación en fuente” o CIP, que son sus siglas en inglés (Cataloguing in Publication). Consiste en un breve registro bibliográfico, solicitado por el editor antes de imprimir el libro, con el fin de facilitar el proceso técnico del libro por bibliotecarios y editores.
Son las  agencias catalográficas nacionales las que facilitan estos registros CIP, las cuales pueden ser bibliotecas nacionales, bibliotecas del Congreso o cámaras del libro, dependiendo del país. Este  proceso suele estar relacionado con el trámite para obtener el ISBN y, a veces también con el registro de la obra en las oficinas de derecho de autor.
A la hora de catalogar no debéis confiaros si disponéis de este registro. Hay que revisar antes el libro, sobre todo la portada, y también otros elementos, ya que estos registros a veces, y por diversos motivos, contienen datos que no son correctos.

En Estados Unidos la organización que proporciona la catalogación en publicación es la Biblioteca del Congreso. En 2015 se lanzó el nuevo formato de CIP, que  incluye etiquetas (Nombres, Títulos, Otros títulos, Descripción, Identificadores, Temas, y Clasificación) para identificar claramente los elementos de datos, en lugar del formato de ficha. Por tanto, la estructura de campos en lugar de una ficha es un cambio significativo.