May 272016
 

Biblio198RDA (Resource Description and Access) es la norma de catalogación que ha sustituido a las Reglas angloamericanas de catalogación, 2ª edición (AACR2). Las AACR2 se publicaron por primera vez en 1978 y, aunque se fueron actualizando, era  una normativa diseñada principalmente para un entorno dominado por el catálogo de fichas. No hay que confundir RDA con MARC 21: son dos normas diferentes, diseñadas para dos propósitos distintos. RDA es una norma de contenido, una serie de directrices e instrucciones para la descripción y el acceso de cualquier recurso. Los registros resultantes de su aplicación pueden ser utilizados en diversos entornos digitales (Internet, OPAC web, etc.).
En cambio MARC 21 es uno de los estándares posibles de codificación de la información. Los registros creados con RDA pueden ser codificados con otros esquemas, como MODS o Dublin Core.

May 252016
 

Biblio195Gabriel Naudé, bibliotecario de los cardenales Richelieu y Mazarino, fue el  primer  autor  que  usó  propiamente  el  término  biblioteconomía (lo acuñó en  1633), es decir, lo usó  por  primera  vez  en  el  sentido que hoy posee, con una visión moderna de la biblioteca.
Unos años antes,  en 1627, Naudé ya había escrito  el  primer  tratado  de  biblioteconomía,  Advis  pour  dresser  une bibliothèque, una obra en la que copia catálogos de otras bibliotecas como fuente para la selección.
En esta obra distingue entre las bibliotecas privadas, que pueden ser especializadas, según las necesidades  de  sus  dueños,  y  la  biblioteca  pública,  donde  deben  depositarse  libros  de  toda  clase para que cada usuario encuentre en ella lo que necesita. Recomienda  ordenar el catálogo  por  facultades:  teología, medicina,  derecho,  historia,  filosofía,  matemáticas  y  humanidades,  que,  a  su  vez  se  subdividen.
Además,  propone  que  la  biblioteca  moderna incorpore  globos,  mapamundis,  esferas,  pinturas,  animales,  piedras  y  otras  curiosidades  del  arte y la naturaleza. El acceso a cualquier persona que necesite consultar los fondos debe ser libre  y el  préstamo  de  libros  debe  estar  presente  en  tales  instituciones.

May 232016
 

Biblio191Las bibliotecas facilitan a sus usuarios buzones de sugerencias, quejas y reclamaciones. Es este un instrumento muy útil para mejorar la calidad de los servicios y conocer con precisión cuáles son los intereses de los usuarios y sus observaciones sobre el funcionamiento de la biblioteca y sus instalaciones.
Una sugerencia es una propuesta de mejora para ser tenida en cuenta por la biblioteca. Si procede, se incorporará al funcionamiento ordinario. Una queja es la manifestación de descontento por parte de un usuario motivada por la percepción negativa de una situación, procedimiento, etc. Y una reclamación es la expresión formal de desacuerdo contra una decisión o resolución previa sobre aspectos que afectan directamente a derechos del solicitante.
Cualquier usuario de la biblioteca puede manifestar una sugerencia, queja o reclamación bien de forma presencial, en la propia biblioteca, donde debe haber buzones rotulados como puntos para presentar sugerencias, quejas y reclamaciones, con  impresos  en  blanco  disponibles  en  los mostradores de atención al público. Y también mediante formularios electrónicos disponibles a través de la web de la biblioteca, por teléfono, correo postal o correo electrónico.
Es importante que la biblioteca lleve un registro de todas las sugerencias, quejas o reclamaciones recibidas, indicando la  fecha de recepción, el tipo de usuario, el nombre del usuario, prestación a la que se refiere, etc.

May 192016
 

Biblio187Al igual que sus antecesores, el rey de Francia Francisco I, gran rey y coleccionador, y humanista de amplio criterio, se preocupó de enriquecer la colección real. Pero hizo algo mejor aún: creó una institución revolucionaria, el depósito legal. Fue él quien, en 1537, promulgó  la  “Ordenanza  de  Montpellier” en la que se ordenaba que todos los  libros debían ser depositados en su biblioteca de Blois, declarando que deseaba “reunir en nuestra biblioteca todas las obras dignas de leer, que hayan sido o que sean escritas, compiladas, corregidas y aumentadas, o modificadas en nuestro tiempo, para poder recurrir a dichos libros en lo sucesivo, si por azar escapasen a la memoria de los hombres”.

Así pues, Francia fue el primer país que estableció el depósito legal, es decir, la obligación, impuesta por ley u otro tipo de norma administrativa, de depositar para una o más bibliotecas ejemplares de las publicaciones editadas en un país.
Es verdad que Francisco I adoptó esta medida en un momento de oposición al catolicismo y de avance del protestantismo, pero no puede dejarse de ver en esa decisión el acto que dio nacimiento a la biblioteca real, posiblemente de mayor trascendencia que su posterior transmisión de un rey a otro.

May 132016
 

Biblio183El personal Auxiliar es el encargado de sellar todos los materiales que van llegando a la biblioteca. Utilizan un sello en el que figura el nombre de la biblioteca propietaria, con lo cual, mediante este procedimiento, se declara formalmente la propiedad de tales recursos.
Es importante que el sello sea de tamaño pequeño, evitando estamparlo sobre el texto o las ilustraciones. Hay que sellar la portada y varias páginas interiores (si se trata de libros), habiendo varias posibilidades:
•    Sellar una serie de páginas determinadas de antemano en todos los libros; por ejemplo, todas las páginas 10, 35, 80 y 130.
•    Sellar cada equis número de páginas, por ejemplo, cada 30 páginas.
•    Sellar las páginas en las que coincidan unas cifras determinadas, por ejemplo, todas las que terminen en 15.
•    Sellar aleatoriamente.

Los cortes del libro también es frecuente sellarlos, de manera que se puede ver el sello sin tener que abrirlo.

May 112016
 

Biblio178Es muy frecuente encontrar alumnos de secundaria, incluso de Bachillerato, que buscan información de manera muy desordenada y sin criterios en el texto de los libros. Y es que no utilizan (porque no saben) los instrumentos de consulta que tienen la mayor parte de las obras. Saber manejar índices, glosarios, bibliografías o gráficos nos puede ahorrar horas de trabajo, por lo que entra dentro de nuestra labor como bibliotecarios(as) onseguir que los usuarios se familiaricen desde pequeños con estas útiles herramientas. No es una tarea complicada, pero hay que contemplarla dentro de la programación de las actividades de formación de usuarios de la biblioteca (ya sea pública o escolar).

Es fundamental que esta formación empiece con los más pequeños, desde el momento en que saben leer y descifrar la información de sus propios libros de texto. Primero serán actividades sencillas, con pocos elementos y contenidos familiares, hasta llegar al manejo de cualquier monografía, obra de referencia o base de datos. También podemos presentar a los chavales obras que no tengan estos elementos y que sean ellos quienes los elaboren. Serán los primeros pasos para que, cuando tengan que enfrentarse a la redacción de un trabajo escrito, sepan planificarlo y realizarlo correctamente.