Sep 222016
 

Múltiples   organismos   nacionales   e   internacionales   (OCDE, UNESCO, UE…) han hecho un esfuerzo en los últimos años por concretar cuáles deben ser las competencias clave en educación y prácticamente hay   unanimidad   a   la   hora   de   señalar   la   necesidad  de  alfabetizar  informacionalmente  (ALFIN). Esta es  la   herramienta   para adquirir competencias   en   información, lo cual es clave    para    el    desarrollo,    participación    y    comunicación   en   sociedad,   teniendo   como   bases   tanto   la   competencia lectora como la digital.biblio0005

Lo   que   no   se   ha llegado   a   concretar   es   una  denominación  común  para  lo  que  hemos  optado  por  denominar  ALFIN entre profesionales del  mundo  de  la  información  y  de la  educación  de  nuestro  país, aunque  la  denominación  más  extendida,  sobre  todo  en  el  entorno  educativo  y  afines,  es  la  de  competencia  digital.  Es  fundamental  unificar conceptos, definiciones, contenidos y desarrollos en cuanto a esta    competencia    llamada    también    alfabetización    mediática, alfabetización  mediática  e  informacional  (AMI),  alfabetización  digital,  educación en tecnología de la información…

La alfabetización informacional es una competencia transversal clave en cualquier currículo educativo. Hoy en día es imposible trabajar con eficacia  en  el  campo  de  la  comunicación  y  la  información  sin  un  enfoque holístico y sistemático de la formación en actitudes creativas y el uso competente de la información en sus diferentes formas, una filosofía  presente  en  los  documentos  de  la  UNESCO  y  la  Unión  Europea.

La  definición  de  la  alfabetización  informacional  se  ha  vuelto  más  compleja,  ha  progresado  desde  la habilidad  para  buscar  y  utilizar  recursos  de  información  a  las  alfabetizaciones  múltiples:  la  digital,  visual,  textual  y  tecnológica  que  se  han  unido  como  habilidades  cruciales para este siglo. Pero debemos subrayar la importancia de no restarle peso al concepto amplio que abarca frente a la competencia digital,  entendida  exclusivamente  como  el  aprendizaje  en  el  uso  de  las tecnologías de la información.

Sep 192016
 

La concepción de la biblioteca como servicio público, llamado a desarrollar una función activa para difundir la cultura, es el espíritu que informa la institución bibliotecaria desde hace muchos años. Esta concepción no es, pues, completamente actual, sino que comenzó ya a gestarse en algunas mentes progresistas del área anglosajona a finales del siglo XIX. Una de estas mentes fue la de Antonio Panizzi, antiguo director del British Museum, nacido en Italia. La carrera de Panizzi en la biblioteca empezó en 1831 y llegó a ser bibliotecario jefe de la misma desde 1856 hasta 1866. Enfocó la programación de actividades de aquel centro con esa orientación moderna y no en el sentido, tradicional hasta entonces, de limitarse a coleccionar libros como si se trataran de objetos de museo.biblio0011

Antonio Panizzi había formulado el objetivo de transformar la biblioteca del Museo en una biblioteca de alcance enciclopédico en los años cuarenta del siglo XIX.  Tenía en mente adquirir no solamente los monumentos impresos de la cultura mundial sino también las aportaciones más importantes de la investigación contemporánea en lenguas extranjeras.

Supervisó y ayudó a diseñar la espectacular sala de lectura redonda, construida en el patio interior del museo e inaugurada en 1857, la cua fue pronto imitada por la Biblioteca del Congreso de Washington.biblio0010

Panizzi está considerado  el  padre  del  catálogo  moderno, ya que  elaboró las “91 Reglas de Catalogación” (1841) para  confeccionar  el  catálogo  de  libros  impresos,  mapas  y  música  del Museo  Británico.  Estas  reglas  de  Panizzi  tuvieron  una  gran  influencia  en  las  normas posteriores redactadas en Europa y América.

Sep 012016
 

Biblio 003La sociedad en la que vivimos es multicultural debido a los constantes movimientos de población de unos a otros países. Sea cual sea la ciudad o pueblo donde vivamos seguro que todos nosotros/as convivimos a diario con personas llegadas de distintos continentes.

Las bibliotecas públicas son las instituciones donde más se promueve la comunicación y el respeto entre todas estas personas de procedencia diversa, puesto que el encuentro de todas las culturas contribuye al enriquecimiento de la población en general.

Y es que la biblioteca pública juega un papel fundamental en lo tocante a la inserción de las minorías de inmigrantes en el lugar donde se encuentran, a la vez que se preserva su identidad cultural.

Tanto UNESCO como IFLA insisten en que la biblioteca preste atención a estos grupos de usuarios, ofreciéndoles los medios que necesiten para que puedan integrarse en la sociedad. También favorecerá el conocimiento por parte del resto de la sociedad de estas minorías, puesto que solo conociendo bien otras culturas se puede luchar contra absurdos prejuicios y el apoyo a saber convivir respetando la diferencia.

 

 

 

Jul 262016
 

Biblio255En este tipo de exámenes puedes encontrar la respuesta correcta mezclada con otras que no lo son. A primera vista puede parecerte fácil aprobar uno de estos exámenes sin estudiar demasiado. Es posible tener suerte en algunas preguntas, pero también es fácil confundirse (las preguntas suelen estar más rebuscadas) y no “acertar” ni una. Te ofrecemos una serie de consejos prácticos para que apruebes los test sin depender de la suerte.
En primer lugar, debes practicar. Cuantos más exámenes tipo test te prepares, más facilidad tendrás para superar el de la oposición. En los exámenes tipo test no es preciso memorizar grandes extensiones de texto, aunque también es necesario memorizar. Esto es importante tenerlo en cuenta. Debes memorizar datos concretos como fechas y definiciones. Así pues, aunque en estos exámenes no “se empolla”, sí hay que memorizar.
Cuantas más respuestas correctas marques más puntos irás acumulando, de ahí que marcar la respuesta correcta sea esencial y para ello debes haber comprendido primero muy bien el temario. Jamás estudies nada de pura memoria sin comprenderlo. Hoy en día tienes respuestas para todo en Internet. Usa la red y no te quedes con ninguna duda. Si te estás preparando las oposiciones en alguna academia, pregunta a tus profesores.
Durante el examen debes leer muy bien las instrucciones. Presta mucha atención a las preguntas que tienen más de una respuesta correcta. En estos casos debes marcar todas las respuestas correctas para que se dé por válida tu contestación a dicha pregunta.

Debes tener en cuenta cuántos puntos vale cada pregunta, cuál es la máxima puntuación posible, y qué puntuación necesitas para aprobar. También resulta esencial saber si te quitan puntos por cada respuesta incorrecta y si las preguntas no respondidas cuentan como incorrectas. Finalmente, tener controlado el tiempo total que tienes para el examen será clave para realizarlo de forma perfecta.

Te aconsejamos que comiences respondiendo primero a las preguntas más fáciles, dejando para más tarde las preguntas cuya respuesta no sepas o necesites más tiempo para pensarla. De lo que se trata es de tener rápidamente el máximo de puntos seguros que puedas acumular y dejar todo el tiempo que sea posible para las preguntas más difíciles.
Esta técnica es preferible a responder todas las preguntas en orden, ya que así corres el riesgo de invertir demasiado tiempo en las preguntas más complicadas y acabes dejando sin respuesta aquellas que hubieras podido contestar enseguida.

Una vez hayas contestado todas las preguntas cuyas respuestas sabes seguro tienes que empezar desde el principio y pararte en las preguntas que requerían más tiempo para pensar. Pero si ves que alguna de estas preguntas se te “atasca” y no das con la respuesta correcta, vuelve a pasarla por alto y ve a la siguiente (eso sí, pon una indicación en todas las preguntas que vayas dejando sin contestar para poder revisarlas luego).

La última parte del tiempo dedícala a las preguntas que o bien tienes dudas sobre qué respuesta es la correcta o bien no tienes ni idea. Calcula el tiempo que falta y, conociendo cómo se valorará el examen, cuenta los puntos seguros que ya tienes.
Si es un examen donde no te penalizan por las respuestas equivocadas, no pierdes nada por contestarlas todas, al azar. En el supuesto de que quiten puntos por cada respuesta incorrecta o no contestada, debes igualmente arriesgarte y contestar a todas las preguntas como mejor te parezca.
Si es un test en el cual te quitan puntos por cada respuesta incorrecta pero no te penalizan por las preguntas no contestadas, entonces solo debes responder si la probabilidad de acertar es tanta para que en promedio los puntos de los aciertos superen las penalizaciones.

Por último, si queda tiempo, conviene repasar las preguntas y  respuestas antes de entregar tu examen.

Jul 212016
 

Biblio251Una de las funciones que tiene el personal auxiliar de la biblioteca es recibir los nuevos documentos, que es preciso incorporar a la colección. La biblioteca puede demostrar que un documento le pertenece mediante su marca de propiedad. El  marcaje  de  propiedad  (ownership  marking) consiste en poner números de identificación, símbolos de posición, marcas o sellos de propiedad en los libros y otros documentos pertenecientes a la colección de la biblioteca.

En este sentido, tenemos dos elementos fundamentales: el número de registro y el sello.
El número de registro es el número de orden de llegada de cada documento a la biblioteca.  A cada ejemplar se le da un número distinto, aunque sean ejemplares exactamente iguales (es el único dato que los va a diferenciar).
Por ejemplo, R.1456: este número de registro es correlativo, forma parte de una secuencia correlativa simple.
En otras bibliotecas se pone el año antes del número correlativo. Así, R.14-789 indica que se trata del documento 789 que entró en la biblioteca en 2014.

Este número de registro tiene una doble función. Por un lado, indica la cantidad total de documentos que hay en la biblioteca; por otro, permite distinguir los ejemplares a la hora del préstamo, los recuentos, etc.

Al registrar hay que tener presente que a cada documento individual, es decir, a cada ejemplar, le corresponde un número de registro. Así pues, los ejemplares idénticos del mismo documento llevan distinto número de registro, mientras que los volúmenes o partes de una obra llevan un número de registro único.

El personal auxiliar escribe el número de registro (por lo general, con una R delante) en la portada de los libros. En las publicaciones periódicas se pone en la cubierta. En los discos, casetes, vídeos, etc. el número de registro va en la etiqueta adherida al documento y en la carátula o funda que acompaña al envase. En los mapas, fotografías, diapositivas y otros materiales gráficos el número de registro también debe constar tanto en el propio documento como en el envase que lo contiene.

Y junto al número de registro se estampa el sello de la biblioteca, que siempre debe ser de pequeño tamaño. El lugar del sello no está determinado, pero en el material impreso suele colocarse en la portada, cantoneras, última página o colofón y algunas páginas intermedias. En el resto de materiales se colocará donde el material lo permita: por ejemplo, en los CD, DVD, etc. el sello se estampa en el reverso de la carátula.

Jul 122016
 

Biblio246La búsqueda de un empleo es uno de los retos más importantes a los que debemos enfrentarnos la mayoría de nosotros. Unas personas lo buscan en cuanto acaban la escolaridad obligatoria, mientras que otras buscan trabajo cuando terminan el bachillerato, la formación profesional o bien los estudios universitarios. El planteamiento del futuro profesional ya debería estar presente en la formación escolar secundaria y, desde luego, en la elección de carrera, aunque es una realidad que gran parte de los jóvenes andan tremendamente confusos cuando terminan sus estudios académicos, quizás porque hay muchos oficios y profesiones que aparecen como indiferentes o intercambiables dentro de una formación superior común. Por ejemplo, los que se derivan de las carreras tradicionalmente más versátiles, como Derecho, Economía o Ingeniería.
Incluso en épocas duras las Administraciones Públicas siguen ofreciendo empleo. El predominio del sector terciario (servicios) en las economías desarrolladas y el hecho de que grandes parcelas de esos servicios las hayan asumido organismos públicos son las causas de las elevadas cifras de personal que tienen las Administraciones Públicas en España.

Según algunos estudios realizados parece que un buen porcentaje de jóvenes prefiere ser empleado público antes que trabajar para una empresa privada o montar la suya propia.