Jul 262016
 

Biblio255En este tipo de exámenes puedes encontrar la respuesta correcta mezclada con otras que no lo son. A primera vista puede parecerte fácil aprobar uno de estos exámenes sin estudiar demasiado. Es posible tener suerte en algunas preguntas, pero también es fácil confundirse (las preguntas suelen estar más rebuscadas) y no “acertar” ni una. Te ofrecemos una serie de consejos prácticos para que apruebes los test sin depender de la suerte.
En primer lugar, debes practicar. Cuantos más exámenes tipo test te prepares, más facilidad tendrás para superar el de la oposición. En los exámenes tipo test no es preciso memorizar grandes extensiones de texto, aunque también es necesario memorizar. Esto es importante tenerlo en cuenta. Debes memorizar datos concretos como fechas y definiciones. Así pues, aunque en estos exámenes no “se empolla”, sí hay que memorizar.
Cuantas más respuestas correctas marques más puntos irás acumulando, de ahí que marcar la respuesta correcta sea esencial y para ello debes haber comprendido primero muy bien el temario. Jamás estudies nada de pura memoria sin comprenderlo. Hoy en día tienes respuestas para todo en Internet. Usa la red y no te quedes con ninguna duda. Si te estás preparando las oposiciones en alguna academia, pregunta a tus profesores.
Durante el examen debes leer muy bien las instrucciones. Presta mucha atención a las preguntas que tienen más de una respuesta correcta. En estos casos debes marcar todas las respuestas correctas para que se dé por válida tu contestación a dicha pregunta.

Debes tener en cuenta cuántos puntos vale cada pregunta, cuál es la máxima puntuación posible, y qué puntuación necesitas para aprobar. También resulta esencial saber si te quitan puntos por cada respuesta incorrecta y si las preguntas no respondidas cuentan como incorrectas. Finalmente, tener controlado el tiempo total que tienes para el examen será clave para realizarlo de forma perfecta.

Te aconsejamos que comiences respondiendo primero a las preguntas más fáciles, dejando para más tarde las preguntas cuya respuesta no sepas o necesites más tiempo para pensarla. De lo que se trata es de tener rápidamente el máximo de puntos seguros que puedas acumular y dejar todo el tiempo que sea posible para las preguntas más difíciles.
Esta técnica es preferible a responder todas las preguntas en orden, ya que así corres el riesgo de invertir demasiado tiempo en las preguntas más complicadas y acabes dejando sin respuesta aquellas que hubieras podido contestar enseguida.

Una vez hayas contestado todas las preguntas cuyas respuestas sabes seguro tienes que empezar desde el principio y pararte en las preguntas que requerían más tiempo para pensar. Pero si ves que alguna de estas preguntas se te “atasca” y no das con la respuesta correcta, vuelve a pasarla por alto y ve a la siguiente (eso sí, pon una indicación en todas las preguntas que vayas dejando sin contestar para poder revisarlas luego).

La última parte del tiempo dedícala a las preguntas que o bien tienes dudas sobre qué respuesta es la correcta o bien no tienes ni idea. Calcula el tiempo que falta y, conociendo cómo se valorará el examen, cuenta los puntos seguros que ya tienes.
Si es un examen donde no te penalizan por las respuestas equivocadas, no pierdes nada por contestarlas todas, al azar. En el supuesto de que quiten puntos por cada respuesta incorrecta o no contestada, debes igualmente arriesgarte y contestar a todas las preguntas como mejor te parezca.
Si es un test en el cual te quitan puntos por cada respuesta incorrecta pero no te penalizan por las preguntas no contestadas, entonces solo debes responder si la probabilidad de acertar es tanta para que en promedio los puntos de los aciertos superen las penalizaciones.

Por último, si queda tiempo, conviene repasar las preguntas y  respuestas antes de entregar tu examen.

Jul 212016
 

Biblio251Una de las funciones que tiene el personal auxiliar de la biblioteca es recibir los nuevos documentos, que es preciso incorporar a la colección. La biblioteca puede demostrar que un documento le pertenece mediante su marca de propiedad. El  marcaje  de  propiedad  (ownership  marking) consiste en poner números de identificación, símbolos de posición, marcas o sellos de propiedad en los libros y otros documentos pertenecientes a la colección de la biblioteca.

En este sentido, tenemos dos elementos fundamentales: el número de registro y el sello.
El número de registro es el número de orden de llegada de cada documento a la biblioteca.  A cada ejemplar se le da un número distinto, aunque sean ejemplares exactamente iguales (es el único dato que los va a diferenciar).
Por ejemplo, R.1456: este número de registro es correlativo, forma parte de una secuencia correlativa simple.
En otras bibliotecas se pone el año antes del número correlativo. Así, R.14-789 indica que se trata del documento 789 que entró en la biblioteca en 2014.

Este número de registro tiene una doble función. Por un lado, indica la cantidad total de documentos que hay en la biblioteca; por otro, permite distinguir los ejemplares a la hora del préstamo, los recuentos, etc.

Al registrar hay que tener presente que a cada documento individual, es decir, a cada ejemplar, le corresponde un número de registro. Así pues, los ejemplares idénticos del mismo documento llevan distinto número de registro, mientras que los volúmenes o partes de una obra llevan un número de registro único.

El personal auxiliar escribe el número de registro (por lo general, con una R delante) en la portada de los libros. En las publicaciones periódicas se pone en la cubierta. En los discos, casetes, vídeos, etc. el número de registro va en la etiqueta adherida al documento y en la carátula o funda que acompaña al envase. En los mapas, fotografías, diapositivas y otros materiales gráficos el número de registro también debe constar tanto en el propio documento como en el envase que lo contiene.

Y junto al número de registro se estampa el sello de la biblioteca, que siempre debe ser de pequeño tamaño. El lugar del sello no está determinado, pero en el material impreso suele colocarse en la portada, cantoneras, última página o colofón y algunas páginas intermedias. En el resto de materiales se colocará donde el material lo permita: por ejemplo, en los CD, DVD, etc. el sello se estampa en el reverso de la carátula.

Jul 122016
 

Biblio246La búsqueda de un empleo es uno de los retos más importantes a los que debemos enfrentarnos la mayoría de nosotros. Unas personas lo buscan en cuanto acaban la escolaridad obligatoria, mientras que otras buscan trabajo cuando terminan el bachillerato, la formación profesional o bien los estudios universitarios. El planteamiento del futuro profesional ya debería estar presente en la formación escolar secundaria y, desde luego, en la elección de carrera, aunque es una realidad que gran parte de los jóvenes andan tremendamente confusos cuando terminan sus estudios académicos, quizás porque hay muchos oficios y profesiones que aparecen como indiferentes o intercambiables dentro de una formación superior común. Por ejemplo, los que se derivan de las carreras tradicionalmente más versátiles, como Derecho, Economía o Ingeniería.
Incluso en épocas duras las Administraciones Públicas siguen ofreciendo empleo. El predominio del sector terciario (servicios) en las economías desarrolladas y el hecho de que grandes parcelas de esos servicios las hayan asumido organismos públicos son las causas de las elevadas cifras de personal que tienen las Administraciones Públicas en España.

Según algunos estudios realizados parece que un buen porcentaje de jóvenes prefiere ser empleado público antes que trabajar para una empresa privada o montar la suya propia.

Jun 282016
 

Biblio241Se denominan “colegios invisibles” al círculo de personas que desarrollan su actividad investigadora bajo la influencia de un líder con un reconocido prestigio y una elevada productividad científica. En torno a ellos se establece una red de comunicación tanto formal como informal, donde los integrantes establecen un círculo social en el que no necesariamente se conocen de forma personal. La integración en grupos de colaboración parece ser un prerrequisito de éxito de la ciencia moderna, puesto que aporta una serie de beneficios como, por ejemplo, el poder abordar proyectos de mayor trascendencia y mayor capacidad para obtener financiación

El término alude a “Invisible College”, que en la Inglaterra del siglo XVII condujo a la fundación de la Royal Society. Sus miembros se dedicaban a potenciar y comunicar hechos y eventos científicos entre ellos. La “Royal Society of London for Improving Natural Knowledge” nació de reuniones privadas que cada semana realizaba un grupo de científicos  en Londres , desde 1645, bajo el nombre de “The Invisible College”, fundado por Elias Ashmole.

Jun 232016
 

Biblio226En el Occidente cristiano se mantuvieron durante siglos las antiguas tradiciones heredadas del mundo grecolatino respecto de las formas de creación, organización y funcionamiento de las colecciones bibliográficas. Pero ya en la Alta Edad Media europea, por influencia sobre todo de la vida monástica benedictina, largamente difundida, se introdujeron importantes innovaciones. Los monasterios dedicaban una atención preferente a la escritura de libros, producto con el que se mantenían en relación con el exterior y que también les servía para enriquecer sus propias bibliotecas, las cuales estaban concebidas principalmente para uso interno de las comunidades de los monjes.
Pero, aparte de las bibliotecas monásticas, en las que trabajaban afanosamente, grupos de copistas de libros, los modelos bibliotecarios fueron muy numerosos durante toda la Edad Media. La configuración de cada uno de los tipos de bibliotecas dependía de la entidad creadora y, en su caso, de los intereses de las instituciones o personas que regían la colección. El concepto de biblioteca pública, introducido en edad romana avanzada, se perdió por completo hasta los albores del humanismo, pero en cambio creció extraordinariamente el número de entidades que ya no podían prescindir de una biblioteca por mínima que fuese, principalmente las muchas instituciones de orden eclesiástico.

Jun 202016
 

Biblio222El “fundraising” o captación de recursos externos se está aplicando al ámbito bibliotecario desde hace años.  Este término inglés proviene de los términos “fund” (fondos/recursos) y “raising” (del verbo “to raise”, que significa captar, recaudar, conseguir). Consiste en la acción directa de captar fondos para una causa.
El fundraising ha tenido su más amplio desarrollo en el ámbito anglosajón y angloamericano, sobre todo en Estados Unidos, donde las organizaciones sin ánimo de lucro, de voluntariado y de asistencia social han encontrado en él las estrategias de captación de recursos para llevar a cabo sus proyectos sociales y humanitarios.
En el contexto de las bibliotecas,  el “fundraising” es la captación de recursos de un variado origen como consecuencia de la aplicación de una estrategia de marketing y comunicación, que contribuye a realizar la misión de la biblioteca gracias a las aportaciones externas.
Un componente esencial del “fundraising” es la investigación, que supone recoger información acerca de la estrategia más adecuada de recolección de fondos, las diferentes técnicas a aplicar, los posibles colaboradores, conocimiento de su política de responsabilidad social, la misión, los valores de la organización, quién se encarga de establecer las relaciones, quién toma las decisiones, y las ventajas o inconvenientes que nos puede reportar esta relación.
Pero el “fundraising” no consiste fundamentalmente en recoger fondos, su esencia se encuentra en el inicio de un discurso de relaciones, imagen, visibilidad y diversificación de contactos con nuevos públicos. El componente ético es muy importante.