por Rocio Martinez Bocero » Mié Abr 04, 2007 9:53 pm
Hola, Sergio:
Esta pregunta entra de lleno de la Historia del Libro y no está directamente relacionada con el contenido del curso. No obstante, y dado que apenas hay participación en el foro durante estos días, tengo suficiente tiempo para aclar tu duda. Te haré un breve recorrido por las formas que ha adoptado el libro, que tu podrás completar para saber más acudiendo a manuales especializados y recursos por Internet.
En un primer momento tenemos el libro manuscrito que, desde el punto de vista histórico, comprende desde la más remota Antigüedad, con los primeros documentos en tablillas (primero de arcilla y después de madera), hasta mediados del siglo XV, cuando se inventó la imprenta, pasando por la forma de rollo o volumen hasta llegar a la época romana, con la invención del libro cuadrado, que establece la forma de libro aún hoy mayoritaria (el códice medieval es su representante más genuino y antecedente directo del libro tipográfico).
El libro impreso, que hereda del códice la forma cuadrada y la técnica de realización (a tal punto que los primeros libros impresos se confunden por deseo de los prototipógrafos con los códices), surge en torno a mediados del siglo XV, con la invención de la imprenta por Johann Gensfleisch Gutenberg hacia 1440.
Sin embargo, en tanto que impreso, el libro de Gutenberg no es el primero, pues a principios de los años treinta de ese siglo ya se habían producido en Europa, concretamente en los Países Bajos (que entonces comprendían también a Bélgica y Luxemburgo), libros impresos mediante moldes de madera, llamados por esta razón libros xilográficos, al parecer destinados a la educación de la plebe.
Por lo que a la técnica se refiere, en la actualidad nos encontramos ante una nueva forma de libro, el que pudiéramos llamar libro informatizado, que puede permanecer en estado virtual en la memoria del ordenador en que se ha compuesto y compaginado, o convertirse en páginas de libro, a la manera clásica, descodificando el programa de ordenador en una unidad fotografiadora que los convierte en fotolitos. Este es posible por medio de la fotocomposición o de la autoedición.
Se pueden hacer muy diferentes clasificaciones de los libros atendiendo a diversos puntos de vista:
- Teniendo en cuenta su contenido, el libro puede ser científico, técnico, religioso, oficial, literario, artístico y comercial. De ellos, por su importancia editorial, destacan los libros técnicos y científicos, cuyas características los distinguen de los restantes; son, en efecto, libros de difícil y compleja confección, cuyo contenido tiene, en general, escasa vida, pues la investigación actual los deja obsoletos en poco tiempo (generalmente, tres años después de su publicación, en algunos casos incluso menos, sobre todo en los científicos).
- Según el tratamiento del contenido: en general, cualquier materia puede tratarse por extenso, (tratado, monografía) o brevemente (esbozo, ensayo), de una sola materia (monografía, tesis) o de varias (colección facticia, miscelánea, obras completas, obras selectas o escogidas), resumidamente (síntesis, extracto, sinopsis), etc.
- Por su utilidad: aunque es obvio que todos los libros sirven (o debieran servir) para algo, la clasificación tiende a agruparlos en función de los servicios que pueden prestar. Por ejemplo, hay libros de apuntes como los diarios, dietarios, memoriales, registros, libros de asiento, memorias, proverbiadores, vademecos, etc.; libros de enseñanza y libros didácticos, como los libros escolares (cartillas, catones, rayas, etc.), libros de texto, etc.; libros de consulta o referencia, como los diccionarios y enciclopedias, los atlas, las guías, etc.; los libros de divulgación, como los libros de bolsillo, y los libros de lectura, que en principio solo tienen por función ser leídos, no consultados ni estudiados.
- Según su producción y realización: esta parte de la clasificación nos lleva a considerar el libro confeccionado a mano (libro manuscrito), el libro impreso, el libro para ciegos (ni manuscrito, ni impreso), los libros de confección técnica electrónica e informática (libro electrónico, microfilmado, microfotográfico, sonoro, vídeo-libro), bibliofoto, bibliocriso, etc., que en general se obtienen mediante técnicas que no son tipográficas.
- Según su forma, formato y encuadernación: se trata de tres aspectos sumamente relacionados, ya que la encuadernación deberá llevar la forma (alargada o apaisada) y el formato (medidas de alto, ancho y grueso) que se hayan establecido en función del propio libro, de manera que un libro con escaso contenido no debería tener medidas muy amplias y, a la inversa, uno con mucha cantidad de contenido no debería tener medidas muy exiguas, con objeto de evitar que el grosor y las dimensiones cortas lo conviertan en un “ladrillo”.
- Según su situación: todos los libros atraviesan situaciones distintas bien sea durante su confección, su almacenamiento o a lo largo de su venta. Así, los ejemplares van recibiendo denominaciones distintas que a los profesionales les van diciendo en qué situación exacta, y en qué estado, se halla un determinado libro, empezando por el que no está en ningún sitio, el libro imaginario, el inédito (escrito pero no publicado), la obra inconclusa (que aún se está escribiendo), la obra en curso de publicación (cuando se edita por tomos o volúmenes y aún no ha aparecido el último), la obra en preparación, la obra en prensa o en publicación (que se está imprimiendo), el libro en caja (el que está compuesto pero aún no se ha impreso), el libro en papel (el que está impreso y en postetas, pero sin plegar ni cortar), el libro en rama (aquel cuyos pliegos están plegados, cortados y ordenados, pero aún no encuadernado). Otras situaciones que dan nombre al libro que en ella se halla son censurado o expurgado, encadenado, clandestino, plagiado, prohibido, adulterado, desfasado, defectuoso, etc.
- Según la modalidad de publicación: no todas las obras se hacen, imprimen, encuadernan y venden de una vez. Por ejemplo, algunas obras se publican en serie, otras son intermitentes, otras tienen aparición irregular; hay obras por entregas, y, teniendo en cuenta el autor que las ha producido, tenemos obras originales, seudónimas, individuales, colectivas y en colaboración.
- Según su difusión, distribución y venta: aquí interviene, por un lado, el punto de vista editorial, y así tenemos libros comerciales, como los libros de choque y de fondo (entre ellos, el best-seller y el steady-seller), libros de quiosco, de club de lectores, agotados, clandestinos, censurados, prohibidos y hasta obras fracasadas, de las que acaso un editor inexperto esperó demasiado. Desde el punto de vista del librero, el libro puede ser de fondo o de surtido, de lance, agotado, antiguo, viejo, raro, de cordel, invendible o muerto, limitado, venal, no venal.
Un saludo y gracias por participar.
Rocío Martínez Bocero
Directora-coordinadora Biblioposiciones.com